¿Qué diferencia hay entre un talento y una fortaleza?

Una fortaleza es la capacidad de ofrecer un desempeño casi perfecto de manera continua en una actividad específica. Los talentos son patrones recurrentes de pensamientos, sentimientos o comportamientos que se pueden aplicar de manera productiva. Los talentos, el conocimiento y las habilidades, junto con el tiempo utilizado (es decir, la inversión) para practicar y desarrollar las habilidades y construir la base de conocimientos, se combinan para crear las fortalezas.

Por ejemplo, sentirse atraído por personas desconocidas y disfrutar del desafío de conectarse con ellas son talentos (del tema Sociable), mientras que la capacidad de construir constantemente una red de trabajo de colaboradores que lo conozcan y estén preparados para ayudarlo es una fortaleza. Para desarrollar esta fortaleza, debe refinar sus talentos con habilidades y conocimiento. De igual modo, la tendencia a confrontarse con otros es un talento (del tema Mando), mientras que la capacidad de vender bien es una fortaleza. Para persuadir a otros a que compren su producto, debe combinar su talento con el conocimiento del producto y determinadas habilidades de venta.

Aunque los talentos, las habilidades y el conocimiento son todos importantes para desarrollar una fortaleza, el talento siempre es lo más importante. La razón es que los talentos son innatos y no pueden adquirirse, a diferencia de las habilidades y el conocimiento. Por ejemplo, como vendedor puede aprender las características de los productos (conocimiento), puede ser capacitado para saber plantear las preguntas abiertas adecuadas (una habilidad), y puede practicar haciendo una venta (inversión). Sin embargo, la tendencia innata a empujar a un cliente a comprometerse en el momento justo y de la manera adecuada debe ocurrir naturalmente y no se puede aprender.

La clave para construir una fortaleza bien desarrollada es identificar los talentos más dominantes, que probablemente se encuentren dentro de los primeros cinco temas, y luego complementarlos con los conocimientos, las habilidades y la inversión adquiridos.